lunes, 29 de diciembre de 2008

La Esquina

En el barrio, muchos de los que antaño frecuentaran la esquina de la Sánchez con Portes ya no están, se fueron a Nueva York, están presos por vender drogas o simplemente muertos, como Edwin que desapareció en un naufragio y jamás supimos de él, luego que su abuela le reprochara por su falta de amor al trabajo: Qué haces en esa esquina que no te vas a trabajar con tu papá?, Quiquito, su padre tenía un pequeño remolcador con el cual se ganaba la vida y Edwin se fua ala mar y a la muerte.Solo unos pocos sobrevivieron a aquella fatalidad.

Faltan también Bicochaje, que murió tratando de alcanzar la boya que está frente al rompeolas de la ciudad, tamaña hazaña para un tipo con una sola pierna, perdida en no se supo nunca cual otra aventura.

Luego todos los demás, Nené, Domingo, Fidelio y Raúl, cuyo mérito mayor, aparte de sacar muelas y era dedicarse a la bebida, terminando luego en problemas con las drogas, todo sabemos que traficar con éxtasis es un delito, pero parece que el ansiaba dinero rápido y fue a parar con sus huesos a la cárcel, provocándole luego tremendo dolor a doña Fe, su madre, que le provocó la muerte, así se puede resumir el hoy de aquel ayer en que nos parábamos a tomar desde tempranas horas cada sábado hasta tarde en la noche en que Rossy, mi esposa de entonces pasaba a buscarme para llevarme a rastras a la casa, con nuestra pequeña hija en brazos.

Creo que aquellas horas de libación alcohólica precipitaron nuestra separación y ruptura posterior. Digo, ¿qué de malo hay en tomarse unas cuantas botellas sabatinamente y luego irte a dormir tranquilo a la casa?

A no ser esta cirrosis que me tiene el vientre hinchado y ya no me deja ni dormir en paz.

En paz, qué más quisiera yo que dormir en paz, recordando mis horas parado con mis amigos de entonces, en la esquina de la Sánchez con Portes.

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